Nuestro colegio San Pedro Nolasco de Valparaíso se ha caracterizado durante los últimos años por su gran prestigio académico, reflejado en los resultados del SIMCE y la PSU, pero pocas son las alusiones de éste en el exterior en cuanto a la participación destacada en campeonatos deportivos y torneos interescolares. El campo deportivo decae conforme la preocupación se centra más en el perfeccionamiento mental de los estudiantes que en su bienestar físico, ignorando que ésta también es una parte importante del desarrollo humano. ¿Qué le sucede al colegio en el área deportiva? ¿Cuáles son las condiciones en las que los estudiantes deben practicar actividades físicas? Al surgir este tipo de pregunta nos vemos en la obligación de encontrar y aclarar todas estas inquietudes.
Para esto conversamos con el señor José San Martín, inspector general del colegio San Pedro Nolasco de Valparaíso, quien nos entregará mayor información acerca del tema junto con su visión crítica acerca de las herramientas que poseen los alumnos y las ayudas que se le entregan para realizar este tipo de actividades.
Como se sabe el inspector dentro de un establecimiento educacional está encargado de mantener el orden y velar por el cumplimiento de las normas del lugar, además debe estar al tanto de todo lo que acontece dentro de él, ya que es quien informa a los apoderados y respectivos pupilos todo lo referente al colegio. Por dicho motivo, nos tomamos el tiempo de entrevistar al señor José San Martin, más conocido como “Tío Pepe” para conocer su opinión sobre el funcionamiento de la parte deportiva del recinto.
Al momento de iniciar nuestra entrevista, nos cuenta que los alumnos del colegio ya no cuentan con un gimnasio debido a las consecuencias del devastador terremoto desatado en Chile a finales de Febrero, esto provocó que este importante lugar utilizado por los jóvenes para hacer deporte quedara estrictamente clausurado. Por este motivo, los alumnos se han visto obligados a hacer deporte al aire libre durante todo el año escolar. Pero sabemos, según otros antecedentes, que el gimnasio debía estar listo en un plazo de cinco meses. Hablando con un alumno del establecimiento, Daniel Morales, cuya opinión se presentara más adelante en este texto, él nos aclara que al momento de ingresar al colegio les aseguraron que el gimnasio estaría en funcionamiento a mediados de mayo, es decir, en un plazo de sólo dos meses. Al preguntárselo a nuestro entrevistado, nos responde que el tema aún está siendo evaluado. Los dos primeros intentos del arreglo no fueron concretados por diversos motivos, por lo que por tercera vez, se ha decidido contratar a un nuevo grupo de ingenieros con la esperanza que éstos logren finalizar el arreglo de la estructura de una vez por todas. De todos modos, pese a esto, el señor San Martin nos aclara que las clases de educación física se siguen llevando a cabo como de costumbre.

Sin embargo, nos encontramos en pleno invierno. Y ¿será adecuado que los alumnos lleven a cabo actividades físicas, expuestos al frío de la mañana? Hacer deporte con las bajas temperaturas que están afectando a nuestro país puede ocasionar al individuo que ejerce una actividad física lesiones musculares y resfriados debido a los bruscos cambios de temperatura. Y ahora que el colegio ya no cuenta con un seguro para el alumno, los que deben cubrir todos los gastos en caso de lesión debe ser el apoderado. El deportista no puede desarrollarse en lo que él quiere con la seguridad que su cuerpo le exige.
A esto, se nos da la siguiente respuesta: “El gimnasio ha estado ahí desde el 2004, cuando el padre Carlos planteó el proyecto con la finalidad de dar un ambiente más cómodo a los alumnos que participasen de las actividades deportivas, pero no es algo necesario en el desarrollo de éstas.” Es decir, el gimnasio pasaría a ser sólo un complemento en el campo deportivo que busca entregar un ambiente propicio para el desarrollo físico sólo en caso de tratarse de una actividad que no puede hacerse al aire libre, las cuales no constituyen una mayoría. “Según el programa educacional, los alumnos sólo se ven obligados a practicar voleibol, básquetbol y futbol. El colegio cuenta con equipos completos para el desarrollo de dichos deportes, permitiendo así que puedan llevarse a cabo en espacios abiertos dentro del establecimiento sin problema alguno.” Nos cuenta el señor San Martin. ¿Pero los alumnos están cómodos con aquello, tomando en cuenta que en los últimos años han practicado estos deportes bajo techo?, ¿La motivación de los alumnos y el rendimiento han disminuido por este motivo? “Los alumnos siguen alegres, con ganas y energía a medida que se acerca un evento muy importante: “las olimpiadas mercedarias”. Así, nuestros deportistas continúan sus prácticas igual que siempre.”
A raíz de esas últimas palabras, “igual que siempre”, citamos a Albert Einstein: “¿Cómo hacer un cambio, sin hacer cambio?”. ¿Cómo formar nuevos deportistas o alumnos destacados, si el deporte se encuentra estancado en “lo mismo de siempre”? Por ello, con mi estudio fuimos a entrevistar a los alumnos del colegio, entre los cuales se encuentra el Alumno Daniel Morales, quien nos dio su visión acerca del tema.
“Como es sabido se implementó en nuestro establecimiento un programa de alimentación que busca mejorar los hábitos alimenticios de nuestra comunidad” nos dice Daniel “Todo esto debido a que en Chile se ha presentado un gran aumento de obesidad infantil. Según datos entregados por la JUNAEB (Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas), el 21.1% de escolares chilenos presenta algún tipo de obesidad. Es por esto que el kiosco del colegio ha renovado sus productos, buscando ahora aquellos que cuenten con menos calorías y eliminando las frituras, dulces y chocolates de su arsenal. Pero ¿por qué no combatir esta enfermedad realizando una constante actividad física? ¿Por qué se creó un proyecto de alimentación en vez de elaborar un proyecto para alzar el deporte en nuestro colegio? Está comprobado científicamente que realizar un buen trabajo físico y constante ayuda a eliminar una gran cantidad de calorías, pero si se rompe este esquema lo más probable es que el individuo vuelva a aumentar su peso. Se debe elaborar un buen plan y así promover el deporte, ayudando también a que nuestros deportistas logren relucir todo su talento.”
Ahora que se está acercando una nueva jornada de las olimpiadas mercedarias, no podemos asegurar que los alumnos lleguen bien preparados a esta cita. El trabajo constante que requiere una buena preparación se ha visto empañado por la falta de gimnasio, nuestros deportistas muchas veces se han visto obligados a cancelar sus entrenamientos por las lluvias y no vuelven a recuperar el tiempo perdido. Además, cabe destacar que el año 2009 la participación del establecimiento no fue destacada, sino de muy bajo perfil en relación a otras cedes mercedarias. El mejorar dependía únicamente de la práctica y el trabajo duro, pero las oportunidades ahora se ven limitadas. “Si bien el colegio quiere que consigamos buenos resultados en las olimpiadas, tampoco hacen un esfuerzo para que ellos puedan desarrollar al máximo sus capacidades.” Nos cuentan los alumnos. “Ponemos el caso del fútbol, cuando el rector era el padre Mariano, él arrendaba una cancha de fútbol en Santo Ossa lo cual dio fructíferos resultados incluso llegando a ganar un campeonato realizado en el Liceo Juana Ross.”
El alumno Marcelo Alarcón, quien participó jugando voleibol y futbol en representación de nuestra sede de Valparaíso en las olimpiadas pasadas, nos declaró: ”El nivel de los jugadores es bueno pero falta pulir esos talentos que cada individuo presenta y esto se podría lograr a través de una buena preparación, disposición y constancia de los deportistas”. También menciona que se necesita un espacio que cumpla con los requisitos para poder entrenar de una manera más plena para así tener una eficaz preparación.
También hace énfasis en cuanto a las preparaciones físicas, las cuales, debido a los daños ocasionados al gimnasio, son realizadas en el patio del establecimiento. Esto, claramente, influye de manera notoria ya que bajo techo contaban con equipamientos esenciales para el normal desarrollo de las diversas áreas del deporte que se llevan a cabo dentro del colegio. Equipamentos que el patio no posee.
Esto repercute también en la seguridad con la que los alumnos puedan presentarse a los distintos torneos próximos (entre ellos, las ya mencionadas Olimpiadas Mercedarias), ya que su preparación física no les asegurará un rendimiento óptimo en la realización de sus deportes. De modo que optar a un lugar destacado, en competencia con otros colegios que tal vez sí tuvieron un acondicionamiento ideal, resulta más remoto.
A continuación, al observar la tabla, se evidencia el bajo rendimiento del colegio en comparación con sus pares durante las olimpiadas del año 2009. Dentro de las pocas victorias, cabe destacar al equipo de fútbol femenino de nuestro colegio, el cual consiguió un triunfo frente al colegio San Pedro Nolasco de Quillota.

Con lo investigado anteriormente podemos deducir que la motivación del alumno es un factor influyente en el debido desarrollo de un deporte, y que esta motivación se ha visto afectada por las promesas incumplidas que se le han realizado a los alumnos. Es por esto que el Colegio ya debería tener listo el gimnasio, como así también debe realizar aportes en el área deportiva para así incentivar a los deportistas que cuentan con el apoyo de su establecimiento educacional y lograr unos buenos resultados en las nuevas olimpiadas mercedarias que tendrán que enfrentar.

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