Cuartos medios...futuro de la humanidad...y de la verdad

Este Blog se ha configurado a través de los años como un espacio para los estudiantes que ya comienzan a vislumbrar su futuro, que se desvisten del Colegio o El Liceo y ensayan sus pasos de ciudadano, de estudiante superior, de trabajador, de persona pensante, crítica y constructiva.
Leeremos acá sus reflexiones a través de Ensayos o sus investigaciones mediante interesantes reportajes que de una u otra manera responden a sus inquietudes actuales, utilizando la escritura y un estilo profundamente personal que es sólo el inicio de una larga vida de letras...las futuras letras de la humanidad.

SECCIÓN ENSAYOS 2015

KING EDWARD'S SCHOOL

domingo, 14 de junio de 2009

Azotados por la vida, ayudados por el Apostolado de la calle

Viviana Jeria
Marisol Vasquez
Ivan Saavedra
Camila Colque
Constanza Lopez

Entre los tantos secretos oscuros que guarda nuestro querido puerto de Valparaíso, se esconde una cruda realidad que azota a muchos de sus habitantes. Entre ellos hay ancianos, mujeres y niños. De los últimos, el personaje más especial es el pequeño Abraham, un niño de once años que mide tan sólo un metro y veinte centímetros y no tiene oportunidad de crecer, ya que por su descalcificación y profunda desnutrición sus huesos están atrofiados. Esta es una de las muchas historias de vida relacionadas con el hambre, pobreza, discriminación y abandono.

Esta realidad es conocida por la mayoría de las personas de la comunidad Nolasquina, a quienes se les inculcó los valores de la solidaridad y la fraternidad, y a pesar de ello, no se involucran más allá del donar dinero dos veces por año, lo cual es claramente insuficiente (sabiendo que cada día son más las personas que necesitan un plato de comida y un poco de cariño), esto no satisface las necesidades de la gente y no sigue los patrones de conducta de una persona católica. Pero no todo es negro, también hay un reducido grupo de personas que ayudan incansablemente a los más necesitados, ellos son el apostolado de la calle.

Esta obra fue comenzada por el hermano Ángelo, junto con la profesora Daniela Calzia, Katia Reyes y alumnos egresados el año dos mil uno. La primera vez que se salió a repartir los platos de tallarines en el año mil novecientos noventa y seis, se repartieron exactamente cuarenta platos, cifra que aumentó en más del doble el año dos mil nueve, ya que ahora se reparten cien platos. Para hacerlos se necesitan alrededor de dos kilos y medio de carne, veintidós paquetes de tallarines y veintidós salsas de tomates, además de esto se les entrega café o leche con chocolate. Dentro de estos cien platos repartidos la mayor cantidad de personas alimentadas son los ancianos, los cuales sufren enfermedades como la esquizofrenia y alcoholismo. Estos individuos no son considerados dentro de los hogares de acogida, ya que para su rehabilitación se requiere mucho dinero y el gobierno no es capaz de subsidiarlos, por lo que los echan a la calle y terminan siendo un problema para la sociedad. El resto de las personas son de escasos recursos, de diferentes edades. Hay catorce mujeres y catorce niños. Cuatro de esos niños son de la misma madre, pero de distinto padre, y otros cinco están el mismo caso. Varias de las mujeres que comen en este lugar están embarazadas, pero estas pequeñas criaturas no siempre llegan al alumbramiento ya que mueren en pleno desarrollo fetal, debido al grado de alcoholización de las madres. Todo lo que vemos en televisión es mínimo al lado de estos fuertes testimonios, un ejemplo de ello es la madre de Jael, una mujer de familia que debe prostituirse para mantener a sus hijos. Ella vive en Av. Francia, en una de las tres mediaguas habitadas por treinta personas en total. Con esto queda más que demostrado que ni siquiera tienen un metro cuadrado para dormir tranquilos.

Actualmente existen muchas personas ayudando en esta noble causa entre estos podemos nombrar a: Iris Abarca, Benita Vera, Mario Reyes, Valeria Montalva, Mariela Otazo, Rodrigo Otazo, Angélica García, Marianela Hoffman y Adriana Ferrari.

Para ahondar más en este mundo, entrevistamos a Valeria Montalva.

¿Dónde se ubican para entregar los alimentos?

-Las personas que reciben alimento son ubicadas en la intersección de la calle Morris y Ontaneda, cerca del hospital Van Buren, por eso es que estas personas se hacen llamar “Los amigos de la calle Morris”. En caso de lluvia el lugar de entrega se traslada la plaza O’Higgins, a pesar de que sea desfavorable desde el punto de vista de los lugareños, ya que llega gente de otros sitios a quitarle sus puestos.-

¿Qué días funciona el apostolado de la calle?

-Sólo los días Jueves se sale a repartir tallarines. Las entregas comienzan a las siete de la tarde en horario de invierno y a las siete y media en horario de verano, esto termina aproximadamente a las ocho y media y a las nueve en ambos periodos respectivamente.

¿Cómo se financia esta obra?

-Tenemos el apoyo de la Orden de la merced que nos proporciona gratuitamente un lugar para preparar la comida y no nos cobra la luz, el gas ni el agua. También hace nos entrega de la carne, dos coma cinco kilogramos por semana. Por otro lado, tenemos el apoyo de los alumnos del colegio y los participantes de la misa dominical, los cuales aportan con los tallarines, las salsas, café, leche, entre otras cosas. Además de todo esto, los mismos realizadores del evento colocamos aproximadamente cinco mil pesos para la compra de verduras.-

¿Hacen algo especial para las fechas importantes?

-Para el invierno se prepara un día de sopaipillas, donde además de la comida que siempre les corresponde, les regalamos dos sopaipillas por cabeza. En septiembre, les hacemos empanadas, en donde también les corresponde un plato común y una empanada. Y por último, en navidad, se les entrega a cada uno, junto con su comida semanal, dos trozos de pan de pascua y además para los niños hay regalos.

¿Según qué parámetros deciden a quién se le entrega un plato de comida?

-Hay veces que hasta los mismos indigentes arman peleas entre ellos y comienzan a decir: “no, no le de comida a ese, porque anda robando más abajo…”, pero a nosotros no nos corresponde juzgarlos, lo que nos interesa es que si tienen hambre, hay que darles de comer, si tienen sed, hay que darles de beber, ya que el comer es un derecho y no tenemos porque negárselo. Nuestra tierra está hecha para que todos puedan alimentarse, tanto como los buenos, los malos, los feos, los lindos, los blancos, los negros, los chinos, los gordos, hasta los crespos.

¿Cómo funciona el apostolado en verano?

Acercándose Diciembre, llegan algunos veraneantes a comer a este lugar, en su mayoría personas de La Ligua, La Pintana, y gente del sur. Aquí es donde se generan problemas, debido a las diferentes costumbres que tiene cada uno.


Según lo que dijo Valeria no es suficiente la cantidad de comida que se les entrega a las personas, ya que les alcanza para entregar comida sólo un día a la semana y obviamente las personas necesitan comer todos los días. Además cada vez es mayor el número de cesantes, por lo que la cantidad de personas que necesitan de ayuda aumenta. Por otro lado, el compromiso por parte de la comunidad Nolasquina es muy precario, a pesar de adjudicarse la labor de este grupo.

La finalidad de este reportaje, más allá de mostrar la cruda y triste realidad a la que están sometidos “los amigos de la calle Morris” , es lograr que la comunidad Nolasquina tome cartas en el asunto y salga a ejecutar los valores inculcados en las aulas.

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